Album de ausencias
Los álbumes se van llenando de ausencias,
de sonrisas que ya no caben en la foto,
de manos que un día sostuvieron la vida
y hoy solo acarician el recuerdo.
Páginas que crujen como el pecho
cuando nombras lo que ya no está.
Miradas que un día fueron casa,
hoy son ventanas cerradas al pasado.
Hay huecos que pesan más que las imágenes,
sillas vacías que gritan más que las palabras,
y nombres que aprendimos a no pronunciar
para no rompernos del todo.
Pero aunque falten rostros en las páginas,
aunque el tiempo borre bordes y contornos,
también hay luz entre los márgenes.
Porque lo verdadero no se borra,
se queda latiendo
en el reverso de lo que falta.
Y porque no se trata de retener,
sino de aceptar,
de seguir llenando el álbum de la vida
con esas nuevas almas que entran
para continuar el viaje juntos

Paula Fernández-Ochoa